De la autoridad casi suprema, el dirigente italo-suizo licuó su poder de manera meteórica y quedó expuesto a que sus opositores se lo fagociten, incluso antes de las elecciones del año que viene.
Los nuevos hábitos, la pobreza, los problemas estructurales y las migraciones modificaron el origen de los futbolistas que nutren a los conjuntos albicelestes.
El ítalo-suizo se sometió ante Trump, pero le sirvió para sumar poder. Con su eventual continuidad asegurada, su futuro puede tener por delante un cargo más grande.
El problema a futuro de la Copa del Mundo: con más cantidad de aspirantes, su frecuencia genera frustraciones cada vez más extendidas.
Mientras el argentino guió a los suyos a otra final mundialista, CR7 fue un lastre para sus compañeros. Y ya avisó que quiere revancha en 2030, con 45 años.