El portavoz militar de los rebeldes, Yahya Sarea, afirmó que fueron en respuesta a las operaciones militares saudíes en Yemen.
Los hutíes, aliados de Irán, afirmaron que sus ataques continuarán hasta que las fuerzas israelíes detengan sus operaciones militares
"Prometemos a Dios, al querido pueblo yemení y a las familias de los mártires y heridos que nos vengaremos", declaró Mehdi al Machat, jefe del Consejo político supremo.
El ataque, que paralizó vuelos internacionales, expuso una falla del escudo antimisiles israelí. Netanyahu prometió una represalia “en el momento y lugar que elijamos”.
Los rebeldes hutíes afirmaron que el ataque de Washington constituye un crimen de guerra en toda regla.